El papa León XIV fue sometido a una intervención quirúrgica para extirpar una lesión pulmonar identificada durante sus revisiones médicas, luego de que se detectara un nódulo localizado en el pulmón derecho.
Los estudios posteriores confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar, pero las pruebas médicas descartaron que la enfermedad se hubiera extendido a otras partes del organismo.
El equipo médico informó el 21 de octubre que el pontífice no necesitará tratamientos adicionales contra el cáncer, después de que la cirugía permitiera retirar el lóbulo inferior del pulmón derecho afectado.
La evolución favorable representa un alivio para la Santa Sede, particularmente ante los compromisos internacionales del pontífice, quien tiene previsto realizar una gira por Uruguay, Argentina y Perú durante noviembre.
No obstante, los médicos recomendaron que mantenga un ritmo moderado de actividades durante su recuperación.
















