Al menos 124 personas defensoras del territorio y el medio ambiente fueron asesinadas durante 2025 en todo el mundo, de acuerdo con un informe de la organización Global Witness.
América Latina concentró 105 de estos homicidios, equivalentes al 85% de los casos documentados, lo que mantiene a la región como la más peligrosa para quienes enfrentan actividades extractivas, conflictos territoriales y proyectos que amenazan los ecosistemas.
Colombia encabezó la estadística con 39 asesinatos, seguida de Brasil con 26. México registró 10 homicidios, mientras Honduras y Filipinas contabilizaron 12 casos cada uno.
El informe también advierte que más de tres cuartas partes de las víctimas pertenecían a comunidades campesinas, indígenas o afrodescendientes.
Las disputas por la tierra, la explotación minera, la tala y los intereses agroindustriales aparecen entre los principales factores relacionados con estos crímenes.
















