A partir de este miércoles entraron en vigor las nuevas tarifas para el transporte público concesionado en la Ciudad de México, luego de que en semanas pasadas los transportistas realizaran bloqueos en la varios puntos de la capital.

Tras realizar mesas de negociación, los concesionarios alcanzaron un acuerdo con las autoridades capitalinas, por lo que a partir de este 15 de junio los usuarios tendrán que pagar más por el servicio de transporte público.

A cambio, los transportistas asumieron el compromiso de mejorar el estado de sus unidades, por lo que la Secretaría de Movilidad (Semovi), acompañada del Instituto de Verificación Administrativa (Invea) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), realiza inspecciones en las unidades que brindan servicio.

¿En cuánto quedó el costo del pasaje en CDMX?

Cabe mencionar que el aumento en el pasaje es únicamente para el servicio concesionado, es decir, microbuses, combis y autobuses, mientras que el costo del Metro, Metrobús, Trolebús, RTP, Cablebús y Tren Ligero se mantiene igual.

A partir de este miércoles, los microbuses y combis de la CDMX tendrán una tarifa de seis pesos por los primeros cinco kilómetros, de cinco a 12 kilómetros será de 6.50 pesos, y si el recorrido es mayor a 12 kilómetros el pasaje será de 7.50 pesos.

Por su parte, en los autobuses el costo del viaje por usuario será de siete pesos por cinco kilómetros, y si el recorrido es más largo será de ocho pesos.

El aumento en las tarifas se dio luego de que los transportistas aseguraran que los costos del pasaje en la capital son demasiado bajos comparados con el costo de los insumos necesarios para el servicio, como el combustible y refacciones de las unidades, e insuficientes para tener un ingreso digno para las familias que depende de esta actividad.

En un principio, el grupo de concesionarios que realizaron los bloqueos en la CDMX pedían un aumento de al menos tres pesos en las tarifas; sin embargo, llegaron a un acuerdo con el gobierno de Claudia Sheinbaum para que el incremento fuera menor, a cambio de que se mantuvieran los apoyos para combustible que se implementaron con el inicio de la pandemia por Covid-19.